FRENTE DE ARMARIOS EMPOTRADOS

Con el paso del tiempo las puertas antiguas de nuestros armarios empiezan a no funcionar adecuadamente y decorativamente se van quedando obsoletos.

Aunque renovemos el mobiliario de nuestro dormitorio estas puertas son la nota gris que desluce la nueva decoración.

Podemos optar por cambiar las puertas de los armarios empotrados sin tener que invertir en un forrado del interior de armario nuevo. Con lo que podemos aprovechar el interior antiguo e incluso mejorarlo con alguna balda o cajón adicional.

En La Casita de Irene, ofrecemos el servicio de fabricar e instalar material suelto para armarios aunque estos no los hayamos diseñado nosotros.

También podemos adaptar el hueco o cerco del frente de armario, para un tipo de puertas u otras.

Por ejemplo, si tenemos en nuestro antiguo armario un frente con 4 puertas abatibles, se puede adaptar el hueco para poner 2 puertas correderas, porque lo que queremos es ganar el espacio que se comen las puertas abatibles al abrirlas y porque 2 puertas correderas más anchas, estéticamente nos interesan más.

Existen 3 tipos de puertas para armarios:

PUERTAS ABATIBLES: son puertas que abren hacia fuera y utilizan normalmente bisagras de cazoleta como herraje.

Estas puertas están limitadas a una anchura de 600mm ya que apoyan su propio peso de un lateral. Lo que, en armarios relativamente anchos, nos lleva a poner mayor número de puertas, encareciendo esta opción. Pero en cambio en armarios no tan anchos pueden suponer una buena alternativa.

Otro factor que podemos tener en cuentas en las puertas de armario abatibles, es que nos permite un acceso total al interior, aunque esto suponga invadir el espacio en su apertura.

PUERTAS CORREDERAS: son puertas que se deslizan o abren lateralmente. Lo que provoca que no invadan ni un milímetro del espacio del dormitorio en su apertura.

El sistema de herraje que utilizan es un carril inferior y una guía superior de aluminio sobre el cerco. Y una rueda que desliza por el carril en la parte inferior de la puerta.

En la Casita de Irene utilizamos rueda de rodamientos, que nos permite garantizar el correcto funcionamiento de las puertas con un sistema de “antidescarrilamiento”.

Como este tipo de puertas apoyan su peso sobre el carril del suelo, nos permite fabricar puertas de armarios correderas de una anchura superior a los 1200mm. Lo que hace que, a puertas más anchas, menor número de ellas y con ello un presupuesto más reducido.

PUERTAS PLEGABLES: Son una mezcla de puerta corredera y abatible.

No tienen el acceso de una puerta de armario abatible ni tan limitado, en algunos casos, como el de una puerta corredera.

Combina el herraje de las puertas abatibles y correderas, es decir, bisagras y carriles de aluminio superiores e inferiores.

Estas son las características de los distintos tipos de puertas que podemos poner en nuestro armario empotrado, si decidimos renovar las antiguas.

 

Esperamos que con estos datos, puedan encontrar el modelo de puerta que mejor se adapte a sus gustos, sus necesidades y, no menos importante, a sus posibilidades.